Back to the Ride: volver a lo que realmente importa
En un mundo donde todo parece ir cada vez más rápido, a veces la mejor decisión es volver al origen.
Volver a la carretera que no conoces. Volver al camino de grava que desaparece entre los pinos. Volver a las conversaciones durante una subida. Volver a la sensación de descubrir un lugar nuevo sobre la bicicleta.
Esa es la idea detrás de Back to the Ride, la nueva campaña de AURUM.
Para dar forma a este proyecto elegimos un escenario que representa a la perfección todo aquello que buscamos transmitir: la Sierra Norte de Madrid. Un territorio donde la bicicleta de carretera y el gravel conviven de forma natural entre puertos de montaña, embalses, pistas forestales y pequeños pueblos que parecen detenidos en el tiempo.
Y en el centro de todo ello, encontramos el lugar perfecto para establecer nuestra base: Hotel CicloLodge.
Un punto de partida para cualquier aventura
Situado en Lozoya, en pleno corazón del Valle del Lozoya, CicloLodge ofrece algo cada vez más difícil de encontrar: acceso directo a algunas de las mejores rutas ciclistas de la Comunidad de Madrid.
Desde la puerta del alojamiento es posible enlazar algunos de los puertos más emblemáticos de la zona, como Navafría, Canencia o Morcuera. Carreteras tranquilas, asfalto de montaña y paisajes que cambian constantemente convierten cada salida en una experiencia diferente.
Pero la zona también es un paraíso para quienes disfrutan explorando caminos de grava. Pistas forestales, senderos entre pinares, antiguos caminos ganaderos y recorridos junto a embalses ofrecen cientos de kilómetros para perderse y descubrir una cara distinta de la sierra.
La inspiración detrás de las imágenes
Muchas de las fotografías y vídeos de Back to the Ride nacieron precisamente en estos lugares.
Las primeras luces del día junto al embalse de Lozoya. Las curvas infinitas de Navafría. Los bosques de Canencia. Las pistas escondidas de Rascafría. Los caminos entre helechos y arroyos de Braojos. O las vistas abiertas sobre el embalse de El Atazar.
Cada localización fue elegida por una razón sencilla: mostrar la bicicleta en su entorno natural.
Sin artificios. Sin escenarios construidos. Solo ciclistas, montañas, carreteras y caminos.
Carretera o gravel. No hace falta elegir
Una de las grandes virtudes de la Sierra Norte de Madrid es que no obliga a escoger.
Es posible salir por la mañana con una MAGMA para encadenar Morcuera, Canencia y Navafría. O explorar por la tarde los caminos que rodean Lozoya o las pistas forestales de Rascafría con una MANTO.
Ambas experiencias comparten algo fundamental: la sensación de libertad que nos hizo enamorarnos de la bicicleta en primer lugar.
Por eso Back to the Ride no habla únicamente de bicicletas. Habla de redescubrir aquello que nos hizo empezar a montar.
Y pocos lugares representan mejor esa idea que las carreteras y caminos que rodean CicloLodge.
Porque a veces el mejor plan no es ir más lejos.
Es simplemente volver a pedalear.
